La Ley 26.773 de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales constituye un régimen normativo fundamental en Argentina. Sus objetivos principales son garantizar la cobertura de los daños derivados de los riesgos laborales con criterios de suficiencia, accesibilidad y automaticidad.
Este régimen integral está conformado no solo por esta ley, sino también por la Ley de Riesgos del Trabajo (24.557), sus modificatorias y normativas complementarias. A continuación, te explicamos en detalle qué derechos te otorga y cómo impacta en tu indemnización frente a un siniestro.
El objetivo de la reparación dineraria
Si sufrís un accidente o desarrollás una enfermedad producto de tus tareas, la ley establece que la reparación dineraria está destinada a cubrir la disminución parcial o total de tu aptitud para realizar actividades productivas. Además, contempla la necesidad de asistencia continua en casos de Gran Invalidez o el impacto generado en el entorno familiar frente al fallecimiento del trabajador.
Prestaciones médicas innegociables
Tené en cuenta que las prestaciones médico-asistenciales, farmacéuticas y de rehabilitación deben otorgarse siempre en función de la índole de tu lesión. Dichas prestaciones no pueden ser sustituidas por dinero, con la única excepción de la obligación del traslado del paciente.
Principio de pago único
A diferencia de regímenes anteriores que establecían rentas periódicas, el principio general indemnizatorio de esta ley es de pago único, sujeto a los ajustes previstos por la normativa.
Indemnización adicional del 20%
Uno de los puntos más importantes a tu favor en la Ley 26.773 sobre Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, es el adicional contemplado en su Artículo 3º.
Cuando el daño se produzca dentro del lugar de trabajo o lo sufras mientras te encontrás a disposición de tu empleador, tenés derecho a percibir una indemnización adicional de pago único. Esta equivale al veinte por ciento (20%) de la suma indemnizatoria principal, y funciona como compensación por cualquier otro daño no reparado por las fórmulas estándar.
La opción excluyente: ¿Qué camino legal tomar?
Cuando la ART te notifica los importes que te corresponde percibir por la homologación de tu incapacidad, la ley te obliga a tomar una decisión crucial:
Como damnificado, podés optar de modo excluyente entre aceptar las indemnizaciones previstas en este régimen de reparación o iniciar una acción judicial reclamando con fundamento en otros sistemas de responsabilidad (como el derecho civil).
Es vital que te asesores antes de actuar, ya que ambos sistemas no son acumulables. El principio de cobro de una suma de dinero ofrecida por la ART, o la iniciación de una acción judicial civil, implicará que ya ejerciste tu opción y no podrás volver atrás.
Aclaración: El hecho de recibir atención médica, cobrar los sueldos durante tu etapa de curación (ILT) o recibir la compensación complementaria por Gran Invalidez, no implica que hayas ejercido esta opción excluyente.
Ajustes y evaluación de incapacidades
Para proteger el valor de tu indemnización frente a la inflación, los importes por incapacidad laboral permanente se ajustan semestralmente. Este ajuste se realiza de manera general según la variación del índice RIPTE (Remuneraciones Imponibles Promedio de los Trabajadores Estables).
Asimismo, para garantizar un trato igualitario a todos los damnificados, tanto las ART como los tribunales deben ajustar sus dictámenes estrictamente al Listado de Enfermedades Profesionales y evaluar las secuelas utilizando la Tabla de Evaluación de Incapacidades (conocida como BAREMO).
Control y cuotas de las Aseguradoras (ART)
El Capítulo II de la normativa regula la gestión de las ART, estableciendo que la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) y la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) fijan los indicadores para que las aseguradoras determinen su régimen de alícuotas (cuotas).
Estos indicadores consideran el nivel de riesgo, la siniestralidad presunta y efectiva de la empresa, y el grado de cumplimiento de las normativas de higiene y seguridad por parte de tu empleador. Además, las ART tienen prohibido discriminar tarifas basándose en el tamaño de la empresa y deben limitar estrictamente sus gastos de administración para priorizar los fondos prestacionales.
¿Sufriste un accidente o tenés dudas sobre tu liquidación?
No aceptes el primer ofrecimiento de la ART sin consultar con un profesional para asegurarte de que estén aplicando correctamente la Ley 26.773 de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales.
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